El SES aceptará todas las peticiones para retrasar la jubilación hasta los 67 años

Profesionales del Servicio Extremeño de Salud. :: HOY/
Profesionales del Servicio Extremeño de Salud. :: HOY

Toma la medida de forma unilateral para evitar que haya plazas vacantes y poder mejorar la atención sanitaria

José M. Martín
JOSÉ M. MARTÍN

Se van a aceptar el cien por cien de las solicitudes para retrasar la edad de la jubilación de los profesionales del Servicio Extremeño de Salud (SES) hasta los 67 años. Esta es la principal conclusión que se extrae de la modificación del procedimiento de prolongación en el servicio activo que ha aprobado la gerencia del SES, siempre que haya vacantes y que la persona que lo solicite de manera voluntaria mantenga las capacidades para realizar sus tareas. Igualmente, se permitirá la prolongación del servicio hasta los 70 años en casos especiales.

El crecimiento es sustancial, ya que hasta la fecha el porcentaje de peticiones aceptadas era inferior al 10%, según apuntan los sindicatos del sector. Sin embargo, en números absolutos la incidencia no parece que vaya a ser muy alta. «De los más de 15.000 profesionales que tiene el SES no llegan a un centenar al año los que demandan seguir trabajando más allá de su edad de jubilación», manifiesta Emilia Montero, responsable del sector de Sanidad de CSIF en Extremadura, que añade que hay más personal que se decanta por la jubilación anticipada.

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La gerencia del SES ha decidido acometer esta modificación de manera unilateral y justifica su aprobación en los «acontecimientos recientes que no habían podido ser contemplados», según reza la resolución. De esta forma, se cambia lo establecido en la medida que entró en vigor en septiembre de 2016, por la que solo se permitía la prolongación de la actividad profesionales por necesidades asistenciales.

Ahora, se considera que dicho texto no se ajusta a la realidad del sector y a la preocupante falta de facultativos que afecta al sistema sanitario extremeño, que está haciendo que haya vacantes que no puedan ser cubiertas. En este punto se citan las ofertas de trabajo que han publicado los servicios de salud de otras comunidades autónomas y que han atraído a profesionales extremeños, principalmente hacia regiones colindantes, como una de las causas que hacen necesaria la modificación.

Así, la nueva redacción del apartado del Plan de Ordenación de Recursos Humanos que regula la jubilación expone que se autorizará la prolongación del servicio hasta los 67 años en las categorías y especialidades que tengan plazas vacantes «por imposibilidad de cobertura de las mismas o por las especiales características de formación o experiencia» que se requiera en esos puestos. En la práctica, «lo que hace la medida es ampliar el espectro de las personas que pueden solicitar la ampliación –ya que llega tanto a las categorías sanitarias como al resto– y todas se van a aceptar», en palabras de Felipe Bachiller, secretario de Sanidad de FSP-UGT en la región, que incide en que lejos de resolver el problema, la normativa aprobada va a agudizarlo. Apoya esta opinión en que los médicos que acaben su residencia van a tener que esperar dos años más para tener un contrato. «Se va a prolongar su precariedad, por lo que se irán a otras comunidades y otros países y será muy difícil que regresen», remarca.

La resolución pretende luchar contra la escasez de facultativos que hay en la región

Por el contrario, desde CSIF se considera un acierto que va a repercutir positivamente en la prestación del servicio sanitario. «Ya dijimos que con la obligación de jubilar a todos los profesionales a los 65 años se ponía en riesgo la atención a los usuarios», indica Montero, que observa que se podrá afrontar mejor el problema de la renovación de facultativos. «Tendrán peso las necesidades asistenciales, cuando hasta ahora era una decisión arbitraria».

Sin MIR

Por otro lado, los Colegios de Médicos de la región entienden la contratación de profesionales sin especialidad va en contra de la calidad del servicio y es una irregularidad. Al mismo tiempo, insisten en que la «falta de previsión de recursos humanos junto a la disminución de las plazas MIR durante los últimos ocho años y la política de jubilaciones del Plan de Ordenación de Recursos Humanos son los causantes de esta escasez».

Precisamente, desde UGT se lamenta que no se haya empezado a negociar dicho plan, que finaliza en 2019 y que la modificación publicada se saque adelante sin contar con la opinión de los representantes de los trabajadores. Por ello, no descartan recurrir la resolución «si no nos plantean un borrador del Plan de Ordenación de Recursos Humanos».

Sí están de acuerdo ambos sindicatos a la hora de reclamar que todas las jubilaciones sean repuestas de forma que se garantice la atención a los pacientes. Igualmente, observan que la mejor forma de luchar contra la escasez de facultativos es ofrecer unos mejores contratos a los profesionales de la Medicina en la región.