El escultor del pueblo

Joaquín Blázquez, trabaja para el ayuntamiento y ha esculpido autenticas obras que decoran rotondas, calles y plazas

Joaquín Blázquez esculpiendo la cabeza de un galgo
GENTE CERCANA

Aquí se cuenta con grandes maestros canteros que trabajan en la elaboración de la piedra para sus diferentes aplicaciones. Algunos de ellos no le dan la forma de un simple adoquín, bordillo, baldosa o encimera, a pesar de su dureza, hay canteros que llevan toda la vida moldeando este material, realizando autenticas obras de arte que decoran las calles y plazas de todo el mundo, columnas, puentes, portadas, fuentes, panteones y todo tipo de esculturas.

El adoquinado de las calles, los bordillos y baldosas de sus aceras, bancos, y todo el mobiliario urbano de Quintana está construido con granito. Pero además de todo esto, son muchas las esculturas que adornan el pueblo y nos recuerdan, que nos encontramos en un lugar en el que la piedra es su principal recurso económico y aflora con abundancia.

El encargado de esculpir todas las esculturas de plazas y rotondas de Quintana de la Serena, y que identifican a este municipio como la 'Ciudad del Granito', es Joaquín Blázquez Pajuelo, un maestro cantero dedicado a la elaboración de la piedra desde hace casi 50 años. Comenzó el oficio con tan solo 13 años, ya que en aquellos tiempos la cantera era el medio de vida y había que sacrificar hasta la escuela para poder subsistir.

Tras varias décadas trabajando para algunas empresas locales, fue contratado por el Ayuntamiento para que se encargase del mantenimiento del mobiliario urbano y de la realización de nuevas esculturas, fuentes y todo lo que está construido con granito.

Pero lo que más llama la atención, son las muchas estatuas y figuras que nuestro maestro cantero ha esculpido y que se pueden ver en esta población, autenticas obras de arte. Un trabajo que según nos revela, realiza sin ningún tipo de técnica, maquetas ni moldes, todo a base de tojadera, maza, puntero y cincel.

Un trabajo que debe hacerse con paciencia porque a pesar de la dureza del material, llega a ser de los más frágiles a la hora de realizar este tipo de trabajos, y como  indicaba nuestro protagonista, 'aquí no se puede rectificar, si se rompe la piedra, hay que empezar de nuevo'.  

Todos los regalos protocolarios y los trofeos para concursos y competiciones están tallados a mano por él.

Joaquín no se pone plazo para terminar una escultura, en este trabajo no se puede correr, pero el resultado es impresionante. Junto al hogar de ancianos encontramos una de sus últimas obras, la estatua de una pareja de mayores que rinde homenaje a este colectivo a la que no le falta detalle, la cara arrugada, el peinado de la mujer y la vestimenta demuestran la gran destreza del escultor.

O el traillero con sus perros que dan la bienvenida al visitante en la carretera de Castuera, escultura que recuerda la gran afición a los galgos que existe en la localidad. El cantero de la 'Ermita' o el de la entrada a la zona industrial, el pozo de la Plaza de Extremadura, fuentes y  muchas otras obras llevan su firma.

Han sido muchas toneladas de piedra las que han pasado por sus manos, las cuales han contribuido sin ninguna duda, a que el forastero que pasa por Quintana conozca la gran profesionalidad de sus canteros escultores y sepa a ciencia cierta que se encuentran en la 'Ciudad de Granito'.