"Aquí se hacen rosquetes desde hace más de 100 años"

El día anterior al 'jueves de compadre' en esta panadería trabajan el doble para complacer la demanda de este producto típico

Emiliano y Joaquín elaborando rosquetes mientras se nos muestra uno listo para degustar
TRADICIONES

También era típico regalar 'rejeñías', un dulce tradicional de este municipio y embutidos o cualquier otro producto procedente de la última matanza.

En la panadería 'Barquero', la más antigua de esta localidad, -oficio que han ido heredando de padres a hijos los miembros de esta familia-,  el trabajo de la jornada anterior a la fiesta se multiplica por dos, ya que deben satisfacer la gran demanda de rosquetes y regeñías que solicitan los vecinos del pueblo para regalar o para el consumo propio de estos productos típicos.

En esta panadería en la que normalmente solo trabajan Emiliano Barquero y su hijo Joaquín, la jornada normal comienza a las dos de la madrugada hasta alrededor de la una del mediodía. Sin embargo, el miércoles anterior al 'jueves de compadre' hay que comenzar la faena a las once de la noche hasta bien entrada la tarde del día siguiente. Al tratarse de pan, hay que hacerlo todo el mismo día, no se puede almacenar o hacerlo poco a poco.

Este año, tenían encargados más de 300 rosquetes, los cuales hay que elaborarlos a mano ya que no existe maquina moldeadora como las hay para las barras y piezas normales de pan. Una vez cortada y pesada la masa, hay que darle la forma circular, hacer una pequeña abertura para colocar uno o más huevos y una pequeña tira para sujetarlos en forma de cruz.

Por lo tanto, hacer un rosquete lleva mucho más trabajo que hacer un pan normal, y la demanda es bastante grande.

Sin embargo esta familia de panaderos, oficio que le viene de casta, no dejan a sus clientes sin su rosquete, quien no lo lleva a comérselo al campo de 'comadrá',  es como si no tuviese padrino y ahí, Emiliano y su hijo no pueden fallar. Estos suelen ser de un huevo, aunque también los hay de dos y a veces más,  cuando se trata de algún encargo para alguna fiesta determinada.

DELICIOSO

El rosquete en sí, es tan solo un pan en forma circular y un huevo cubierto con la masa que a veces se elaboran de forma trenzada, sin embargo tienen algo especial, Emiliano que lleva más de 40 años en el oficio, asegura que el sabor es muy distinto, tanto del pan, como del propio huevo una vez cocido en el horno.

Es tan típico este producto que, el día anterior al jueves de compadre en Quintana, es normal que el propio ayuntamiento encargue algunas docenas para los mayores, trabajadores y hasta los niños de la escuela reciben el suyo para que esta tradición no decaiga.

Las tiendas y supermercados, prácticamente sustituyen el pan de las estanterías por los rosquetes que cada quintanense se come con el resto de viandas el día de campo por excelencia en esta localidad. Rosquetes que Emiliano Barquero lleva elaborando desde hace más de 40 años, pero mucho antes los hacía su padre y, antes aún su abuelo. Por lo que en esta panadería se lleva elaborando este producto desde hace más de cien años, el cual no puede faltar en ninguna 'comadrá'.