Polémica por un local de entrenamiento entre el club de gimnasia rítmica y el Ayuntamiento

Club de gimnasia rítmica INAF en la nave del polígono El Ejido. FOTO: M.B.S.
DEPORTES

La utilización de un espacio público de entrenamiento ha sido el causante de una polémica generada entre el club de gimnasia rítmica INAF y el Ayuntamiento de Quintana de la Serena.

El club de gimnasia rítmica local denuncia que el Consistorio en uno de sus entrenamientos de septiembre les echó del pabellón polideportivo municipal y no «nos dieron ni hora ni espacio ni altura necesaria en este deporte para reubicarnos en otras instalaciones».

Hasta ese momento, compartían horario y espacio con la actividad municipal de multideporte, en la que según su monitora Fany Mateo «perfectamente podíamos usar la mitad del pabellón pero nos dijeron que no eran actividades para compartir espacios».

«Las únicas soluciones que nos dieron fueron utilizar el pabellón a partir de las 20.00 horas y nosotras les dijimos que no, dado que para las niñas de 4 años no es un horario muy apropiado y también nos propusieron utilizar la carpa municipal pero es adoquín y para hacer gimnasia rítmica nos hacemos polvo» explica Mateo.

«Es más al concejal de Deportes, Joaquín Cáceres le dije que viniese a explicarle a las madres de por qué sus hijas no podían estar allí y me contestó que no tenía que explicarle a las madres nada».

El año pasado, primer año que comenzó este deporte en la localidad, entrenaban en el salón de actos de la Casa de la Cultura pero este año  «el techo está que se cae y con los aparatos necesitábamos alturas y colocar un tapiz 14x14 para avanzar en las clases y por ello, solicité un nuevo espacio público para los entrenamientos que durante unos días fue el pabellón hasta que nos echaron como perros».

Ante esta situación, la monitora indica que actualmente el club lo componen en torno a 40 niñas, de las que tiene que pagar una tasa federativa de 10 euros por cada una de ellas, más 300 euros mensuales de alquiler de una nave en el polígono El Ejido y luz y agua a parte.

En total «al mes vengo pagando unos 800 euros, por lo tanto, quien diga que yo vivo de lo que me pagan las niñas, 25 euros al mes, es mentira sino más bien es que yo vivo para pagar a las niñas».

Además, agrega que el club se llama INAF, «Fany al revés, dado que fui yo quien pagó sin ayuda de nadie los 300 euros para que fuera legal y todas mis alumnas estuvieran cubiertas por un seguro de la federación extremeña de gimnasia rítmica por si les pasa algo y por ello, no aparece por ningún lado el nombre de Quintana de la Serena porque me dolió que nos echasen del pabellón no sólo por mi sino por mis alumnas también».

El Ayuntamiento desmiente dichas afirmaciones

Por su parte, el Ayuntamiento niega rotundamente dichas afirmaciones y subraya que se le han cedido cuatro de sus instalaciones municipales y no las han aceptado.

En el caso del pabellón, según relata el concejal deportivo, Joaquín Cáceres les ofreció su utilización dos horas diarias e incluso los sábados pero «se negaron dado que querían toda la tarde para ellas y no lo podíamos permitir porque hay actividades municipales que se practican allí y tampoco son compatibles para compartir instalaciones con gimnasia rítmica como baloncesto o fútbol sala».

Asimismo, Cáceres aclara que también les ofreció la carpa municipal de lunes a viernes y la casa de la cultura los lunes, miércoles o viernes por la tarde pero «tampoco les venían bien».

En cuanto al salón de actos de la casa de la cultura, precisa que «el techo no está para caerse, de hecho allí se desarrollan las clases de kárate y gimnasia de mantenimiento y no se quejan».

El gimnasio del instituto también fue unas de las instalaciones propuestas por el Ayuntamiento a la monitora pero al ser una actividad deportiva privada debía de hacerse mediante un convenio al tratarse de una instalación de carácter regional y «estábamos dispuestos a ello».

Ante estos últimos acontecimientos en relación con las clases de gimnasia rítmica que se imparten en la localidad, el concejal llamó por teléfono a la monitora en varias ocasiones pero tras no recibir respuesta, decidió enviarle una carta oficial, entregada en mano, para mantener una reunión con ella y con los padres o madres de las alumnas para aclarar todo lo sucedido e intentar llegar a acuerdos puntuales.

«Pero aún no hemos recibido respuesta y fue enviada el 11 de octubre de 2012» indica.

No obstante, a pesar de esta negativa Cáceres subraya que el Ayuntamiento está abierto al diálogo con los padres para cualquier aclaración a este asunto dado que «nuestro máximo interés es el potenciar todo deporte que se demande, pero sabemos de las instalaciones que disponemos».

El Ayuntamiento precisa que se trata de una actividad deportiva de ámbito privada con mucho éxito en la población joven de la localidad y por ello, alaba la labor desarrollada en torno a este deporte minoritario y de difícil acceso en nuestro entorno.

Y reitera su disposición a solucionar los problemas del mismo «siempre que esté dentro de sus posibilidades».

Por último, el concejal aclara que el Ayuntamiento no ha echado a nadie de ninguna de las instalaciones deportivas municipales dado que su único fin es potenciar y fomentar el deporte en «nuestro pueblo».