Cerca de doscientas personas de la comarca participaron en las IV de Olimipadas de Mayores de Quintana

El equipo de Quintana vistió de color verde /CEDIDA
El equipo de Quintana vistió de color verde / CEDIDA

Un año más realizaron las diferentes pruebas del campo de fútbol, almorzaron en la carpa y recibieron premios para todos

María Fortuna
MARÍA FORTUNA

La localidad acogió el pasado 31 de mayo la celebración de la Feria del Mayor, cuartas olimpiadas de Quintana. Esta iniciativa está puesta en marcha por la concejalía de Bienestar Social y la concejalía de Deportes del Ayuntamiento, en colaboración con la mancomunidad de municipios de La Serena y Diputación de Badajoz.

Para la ocasión, llegaron hasta nuestro municipio un total de 170 personas mayores procedentes de Castuera, Benquerencia, Zarza Capilla, Capilla, Monterrubio, Higuera, Cabeza del Buey, Peñalsordo, Valle, Zalamea y los anfitriones de Quintana.

El calentamiento conjunto que hicieron todos los equipos
El calentamiento conjunto que hicieron todos los equipos / CEDIDA

Pasadas las 10 de la mañana todos los asistentes de la comarca llegaron en sus diferentes minibuses a la zona del parque nuevo, donde tuvo lugar la recepción. Tras la división por equipos, la entrega de camisetas y la asignación de los distintos monitores, comenzó esta jornada de convivencia donde el deporte y la diversión fueron los protagonistas.

Todos ellos se colocaron ya en sus puestos para comenzar el desfile por las calles de la localidad, al principio como siempre, el grupo de mayores de nuestro pueblo con la abanderada Mari Carmen García a la cabeza de la multitud, que junto a la música que les acompañó, anunciaba a su paso por las distintas calles el pasacalle. El año pasado, debido a la lluvia, la localización de las pruebas se cambió a la carpa municipal, pero este año ya sí, con un sol radiante y unas temperaturas muy agradables, el evento volvió a celebrarse en el campo de fútbol, como las dos ediciones anteriores.

Desfile animado

Durante el desfile, los mayores bailaron, cantaron, disfrutaron e interactuaron con los vecinos que iban saliendo a la calle atraídos por la algarabía. Tras la llegada al estadio municipal, como es tradición, se comenzó el calentamiento conjunto de todos los participantes. Realizaron ejercicios y bailes de todo tipo que les preparó para las pruebas que después disputaron.

Una vez que finalizó, se dividieron por equipos y fueron completando la yincana de juegos que había preparados para ellos. No faltaron las canastas de baloncesto, el juego de la rana, la petanca, el balón medicinal, el futbolín o el tiro a portería, entre otros. «Todos los grupos por igual mostraron mucho interés hacia las pruebas y se involucraron en ellas», declaró ex concejal de Bienestar Social, María José Fernández.

Para velar por la seguridad de los participantes, además de las zonas de sombras y los líquidos que se dieron, en todo momento estuvo presente una ambulancia medicalizada y la presencia de un médico, aunque afortunadamente no hubo incidentes que lamentar.

Una vez que terminaron las pruebas, todos los grupos emprendieron el camino hacia la carpa municipal, donde les esperaba la comida, que estuvo compuesta por paella, helado y dulces para todos. Mientras tanto, los diferentes grupos fueron subiendo al escenario a bailar para amenizar la jornada, y seguidamente se entregaron los premios a los grupos ganadores en cada prueba, y en la que todos obtuvieron galardones. De esta manera terminó la cuarta edición de estas olimpiadas, en las que un año más primó la convivencia, la deportividad y las ganas de pasarlo bien por encima de los resultados.