El equipo se abraza en el verde instantes después del pitido final. / MARÍA FORTUNA

El CD Quintana hace historia en el fútbol extremeño con 22 victorias y un ascenso

La victoria ante el Moralo 'b' en el partido de vuelta le otorgó el regreso a Primera División Extremeña

María Fortuna
MARÍA FORTUNA

Dicen que la perseverancia es una de las mayores virtudes del ser humano. La RAE lo define como: «mantenerse constante en la prosecución de lo comenzado, en una actitud o en una opinión» y a perseverante al CD Quintana no le gana nadie. Este equipo no lo ha tenido fácil en las últimas temporadas pues, desde que descendió en 2018, su trayectoria ha sido un constante de luces y sombras. Sombras cuando las derrotas se acumulaban domingo tras domingo y luces cuando se consiguió llegar a la fase de ascenso tres veces consecutivas, sin éxito, pero también sin tirar la toalla y ahí ha estado el secreto de este conjunto del fútbol modesto, un conjunto al que dan corazón un grupo de jugadores que han luchado sin descanso impulsado por una directiva siempre dispuesta y una afición volcada.

Por eso, estos días cuando se escucha en los corrillos o través de redes sociales 'se merecían el ascenso', hay que saber que esa afirmación va más allá de una temporada perfecta o de un equipo invicto, va por todos esos años en los que la sensación cada partido era la de que había que volver, como fuese, a la categoría de la que nunca se debieron marchar. Y el pasado domingo, 8 de mayo de 2022, ese momento llegó, no sin esfuerzo, no sin trabajo, no sin ilusión, llegó y lo hizo de manera tan justa como necesaria.

Campeones sin derrotas

El Quintana ascendió a Primera División Extremeña tras jugar los playoffs y vencer al Cacereño 'b' por 8-1 y al Moralo 'b' 6-1. Un ascenso que pone el broche de oro a una temporada en la que se han proclamado campeones, sin conocer la derrota y donde han conquistado cada campo que pisaban, logrando hacerse un nombre en el fútbol extremeño ya que ningún otro equipo senior masculino ha logrado tal hazaña.

La época dorada del Quintana, la que será difícil de olvidar, en la que lo han conseguido todo. Una campaña, sin embargo, marcada por las obras en el campo municipal, que hizo al equipo en la segunda vuelta alejarse de casa y jugar en las localidades vecinas de Zalamea o el Valle demostrando que cuando se es bueno, el lugar no condiciona.

El lugar no, pero sí la dirección y ahí entra en juego la persona que el pasado agosto prometió el ascenso, a riesgo de todo, y ha cumplido con su palabra. El técnico, Diego Gallardo 'Martagón', ha manejado los hilos, siendo el nexo de unión que ha hecho a este equipo invencible junto con su fiel escudero, Candi García y la valiosa ayuda de Mari Ángeles Beira como fisioterapeuta. «Cuando regresé al municipal el pasado verano no tenía otro objetivo en mi cabeza que el ascenso. Ellos lo necesitaban, Quintana también y ya era cuestión de justicia. Estoy muy orgulloso de los jugadores, son de otra talla y ha sido un verdadero placer entrenarlos, y doy gracias a la directiva por ponerme las cosas tan fáciles», declara Diego Gallardo.

Compromiso con el escudo

Jugadores que partido tras partido han demostrado su calidad. Jugadores de otras categorías, de casa y de lejos como Curro que ha dejado goles para la historia o Víctor Adame, con más de un hat-trick que ha enloquecido a la afición, Mangui, Damián, Manu, Rober, Bravo, Antonio Huertas, Pota o Ruano, todos ellos involucrados en el proyecto del club sintiendo el escudo rojillo desde el principio y a los locales; el capitán, Lolo Cartón, siempre al frente, Chema, Saviola, Pedri, César, Sosa, Fernan Tena, Ángel Luis, Alberto y Alejandro Gallardo, firmes en el empeño de devolver el equipo de su pueblo a la categoría que merecía.

Hoy, días después de la gloria, queda la sensación de haber recorrido un largo camino durante cuatro años, esquivando obstáculos, cayendo y volviendo a levantar, pero en los que solo esa perseverancia ha hecho que nunca se haya dejado de creer que el CD Quintana volvería algún día a ser un equipo de Primera.