Antonia Portalo en la inauguración de la exposición / CEDIDA

Doble presentación de libro y exposición de la artista Antonia Portalo

Firmó varios ejemplares de su obra y junto con los asistentes se desplazaron hasta el Museo del Granito

María Fortuna
MARÍA FORTUNA

Una de las primeras actividades culturales celebradas en la localidad tras la pandemia tuvo lugar el pasado 4 de junio. La protagonista fue la higuereña Antonia Portalo que llegó hasta Quintana para presentar de manera conjunta su última novela y su exposición de pintura. Para el gran día, una treintena de personas se dieron cita en el auditorio municipal donde la artista habló sobre su trayectoria.

En un encuentro íntimo y lleno de sensibilidad, Portalo explicó que comenzó a escribir tras un problema de salud que le impidió seguir utilizando las manos para pintar, faceta que desarrollaba hasta entonces. «Empecé a dictar al móvil a través de un programa. Evocaba recuerdos, pasajes e historias que poco a poco fueron configurando mi primer escrito». En este caso se refiere a 'La sombra del olvido', un relato largo que dedica y basa en las vivencias de su madre, afectada por el Alzheimer.

Tras ese primer relato, se embarcó en 'Las palabras calladas', la novela que presentó y la cual considera la más importante hasta ahora. «Tuve que reinventarme con la escritura al ver frustrada mi dimensión de pintora. Salí de la tristeza en la que me sumí gracias a las palabras y mi necesidad de comunicarme con el mundo después de lo que me había sucedido». De ese coraje nace su obra, en la cual también muestra su indignación hacia la injusticia, la lucha por conseguir un mundo más amable para todos y por la igualdad de oportunidades.

Veinte acuarelas

Una vez finalizada la presentación, la artista firmó varios ejemplares de su obra y junto con los asistentes se desplazaron hasta el Museo del Granito para inaugurar la exposición de pintura 'Tu memoria, historia de un pueblo'. Compuesta por una veintena de acuarelas de temática popular confesó que está basada también en los recuerdos de la niñez de su madre en Higuera de la Serena. «Refleja pasajes costumbristas que ella evoca de su infancia y se desarrollan en su mayoría en nuestro pueblo. Por ejemplo, hay uno en a la jota 'del tropezón', la típica higuereña». Algunas de las acuarelas tuvieron que terminar de pintarlas con la mano izquierda por la afección que le impedía utilizar las dos. La muestra incluye una serie de videos en los que tanto ella como su madre leen una serie de escritos y poesías. «Un poema se lo dedica a los canteros de Quintana».