El cribado realizado el pasado 13 de agosto no arrojó ningún positivo / M.FORTUNA

Dos fallecidos y un cierre perimetral, balance del final de verano en Quintana

Las dos víctimas son una mujer de 101 años y un hombre de 49, el cual tenía patologías previas y estaba sin vacunar

María Fortuna
MARÍA FORTUNA

El mes de julio terminó de la peor manera posible debido al fallecimiento de la séptima víctima de la covid el día 25. Se trata de una mujer de 101 años que estaba vacunada previamente. Este hecho, junto con el incremento de positivos de los últimos días del mes hicieron que saltaran las alarmas.

Tras dos semanas en las que los casos aparecían de manera diaria e incluso de cinco en cinco, se llegó a los 41 activos, una cifra que hizo temer lo peor al equipo de Gobierno. El aumento en tan poco tiempo disparó la incidencia acumulada a los 7 días, por encima de los 500 casos por cada 100.000 habitantes, lo que provocó que la Junta solicitara el cierre perimetral al Tribunal Superior de Justicia de Extremadura. La medida fue aprobada de manera inmediata con el objetivo de controlar los contagios y evitar que se llegara a cifras superiores.

Cierre perimetral

El 29 de julio entró en vigor y la localidad quedó aislada durante 14 días. Durante ese tiempo, la medida surtió efecto y desde entonces hasta el 11 de agosto, día en el que se levantó el cierre, los casos activos se redujeron a 8, una cifra que permitió a los vecinos volver a respirar con tranquilidad.

Desde ese momento y hasta la actualidad ha habido altibajos en los datos. No se ha llegado a cero en ningún momento y todas las semanas han aparecido nuevos positivos. Para controlar los posibles casos asintomáticos, dentro del plan de cribados puesto en marcha por el Servicio Extremeño de Salud, el 13 de agosto se llevó a cabo uno en la carpa municipal.

Como en los anteriores, los vecinos llegaron en coche y tras dar sus datos se sometieron a un test de antígenos. En este caso la afluencia fue mucho menor, con apenas 40 personas, en comparación con el realizado el 23 de julio donde terminaron con las 300 pruebas disponibles. Los resultados en esta ocasión fueron halagüeños puesto que no se detectó ningún positivo.

Del 13 de agosto al 23 de agosto, la situación se estabilizó aún más porque en esos 10 días solo se notificaron cuatro positivos; uno el día 15, otro el 18 y dos el 20. Después, coincidiendo con el final de la Feria la cual, pese a haber sido suspendida, congregó a numerosos vecinos en los bares de la localidad, comenzaron a aparecer de nuevo contagios. Del día 24 al 29 se notificaron un total de 12 positivos, lo que elevó los casos activos a 15.

Segundo fallecimiento

A partir de ahí comenzaron a darse las primeras altas que fueron reduciendo las cifras, aunque la peor noticia llegó el 31 de agosto con el fallecimiento de un nuevo vecino. En esta ocasión, se trata de un hombre de 49 años que no estaba vacunado. Padecía varias patologías, entre ellas silicosis, la enfermedad de los canteros que afecta directamente a los pulmones, motivo, según pudo saber Hoy Quintana tras hablar con un familiar, que le llevó a declinar ponerse la vacuna. «Le daba mucho miedo por las enfermedades que tenía y ese temor al final le llevó al peor de los desenlaces.

No sabemos qué hubiera pasado si se la hubiera puesto, pero fue su decisión y ya no se puede cambiar nada». Este hecho conmocionó a toda la localidad debido a que el fallecido llevaba más de un mes luchando en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Don Benito-Villanueva, donde finalmente perdió la vida convirtiéndose en la octava víctima que se ha cobrado la covid-19 en Quintana.

Tras este varapalo el mes de septiembre comenzó con una alternancia de positivos y altas que mantuvieron los activos a raya. Del día 1 al 4 se notificaron 9 positivos, pero este aumento se contrarrestó con 9 altas que se notificaron de golpe el día 6 de septiembre. Por su parte, el pasado fin de semana se ha dado un alta y ayer otras 4, lo que ha dejado en 3 el número de casos activos a fecha de 13 de septiembre.

No obstante, para intentar que no empeore la situación del municipio, el alcalde Raimundo Dávila, en sus comunicados diarios pide de manera insistente a los vecinos que cumplan a raja tabla las medidas sanitarias y que actúen con responsabilidad. «De nosotros depende que podamos afrontar con tranquilidad este inicio de curso y que en las próximas semanas la situación epidemiológica se mantenga estable».