Un quintanense, reconocido de los mejores fotoperiodistas del mundo

Domingo nació en Quintana de la Serena en 1982, aunque actualmente vive con su pareja en la ciudad de Barcelona visita su pueblo con regularidad

Domingo Gómez Algaba
GENTE CERCANA

Cuéntenos, ¿a qué se dedicaba antes de dar el salto a la fotografía?

Antes de dedicarme a la fotografía era delineante de arquitectura, primero en un estudio de arquitectura de Quintana y luego en Marbella y Barcelona. Aparte de las funciones de delineante ejercía también de fotógrafo, fue ahí donde comenzó mi pasión por la fotografía.

Sabemos a qué se dedica ahora. Pero cuéntenos algo más sobre su trabajo actual.

Actualmente me dedico profesionalmente a la fotografía a nivel nacional e internacional. Por un lado realizo trabajos de publicidad, arquitectura y moda desde www.gomezalgaba.com.

Por otro lado desarrollo mi trabajo como fotoperiodista de bodas desde www.casadisimos.com, a lo que dedico la mayor parte de mi tiempo y gracias a que recientemente me han nombrado como uno de los mejores fotoperiodistas de boda del mundo puedo decir que no me falta trabajo.

¿Le gustaría trabajar en Extremadura con más regularidad?

La verdad es que me gustaría trabajar más en mi tierra, me gusta mucho el pueblo y creo que tiene mucho interés fotográfico, tanto quintana como Zalamea. El castillo, el distylo, la charca, etc. Son lugares preciosos. También su gente es especial, puedo presumir de tener bastantes amigos en Zalamea y en Quintana a los que tengo mucho cariño.

¿Qué es lo que más te gusta del lugar donde vives o trabajas?

Barcelona es una ciudad increíble y con tantas cosas buenas que cuesta decidirse por algo en concreto. La primera de todas mi pareja, a la que adoro, ella es la culpable de que esté aquí y le doy las gracias todos los días por invitarme a que viniera. La ciudad, como digo, es increíble por su arquitectura, su mezcla de culturas, sus infinitos rincones. Me encanta descubrir cosas nuevas y Barcelona es una ciudad que lo ofrece a diario, vayas donde vayas siempre te sorprende. Tener el mar al lado de casa también es algo que valoro mucho, se respira un aire especial.