Manoli Barquero, con su pijama de enfermera, sonríe con la mirada. / CEDIDA

Entrevista

«Fue una alegría y un gran alivio ser Covid negativo después de un mes»

Se contagió en su entorno laboral y, después de haber vencido al virus, ofrece un relato de optimismo y superación

María Fortuna
MARÍA FORTUNA

Es enfermera, quintanense y puede gritar a los cuatro vientos que ha superado el Covid-19. Manoli Barquero ha sido el único caso positivo en la localidad del que se tiene constancia hasta el momento.

Hoy, tras haberle ganado la batalla al virus, 'sonríe con la mirada' y cuenta a nuestro periódico cómo ha vivido el aislamiento, cómo se ha sentido y, sobre todo, de qué manera ha sido el regreso a la vida normal tras haber luchado durante más de un mes con todas sus fuerzas.

Es un ejemplo de superación y su testimonio, lleno de esperanza, como el de otros tantos supervivientes, se ha convertido en esencial para seguir afrontando con optimismo la crisis sanitaria.

–¿Cómo vivió los primeros días en los que se conoció el virus?

–Al principio como una noticia más, pero conforme fue atravesando fronteras y afectando cada vez a más países, algunos cercanos como Italia, aumentó mi interés por la virulencia y patogenicidad del virus.

–¿Cuándo comenzó a tener los primeros síntomas y cuáles fueron?

–A los dos o tres días de tener contacto con el virus. Fueron un poco de cansancio, molestia en las articulaciones de cuello y hombros y los más llamativos y duraderos fueron molestias en la garganta y la congestión nasal.

–¿Sabe cómo y dónde pudo contagiarse?

–El contagio ha sido en mi ámbito laboral, tuvimos contacto con personas que recientemente habían viajado a Madrid y tenían síntomas compatibles con COVID. A ellos les hicieron un seguimiento y a los pocos días resultaron ser positivos, lo que nos hizo sospechar que habíamos estado en una situación riesgo.

–¿Cómo procedió entonces, le hicieron la prueba o se aisló directamente?

–Una vez confirmados los casos positivos con los que habíamos tenido contacto estrecho y habiendo desarrollado síntomas leves, activamos el dispositivo del SES para estos casos. Es decir, avisamos al 112 para comunicarle la situación y me mandaron aislamiento domiciliario con seguimiento de síntomas junto con Salud Laboral. Varios días después, aunque mis síntomas seguían siendo leves, Salud Pública decidió hacerme el test PCR.

–¿Cómo fue la espera del test?

–Fueron días inquietantes, ya que mi intuición me decía que iba a ser positivo y me preocupaba sobre todo el hecho de haber contagiado a alguien.

–¿Cómo cambió todo en el momento en el que le dijeron que era positivo?

–Cuando me comunicaron la noticia llevaba una semana en aislamiento domiciliario cumpliendo las indicaciones de Salud Laboral de forma estricta, por lo que no hubo ningún otro cambio significativo a partir de ese momento.

–¿Ha estado todo el tiempo en casa o ha tenido que ir al hospital en algún momento?

–En mi domicilio, porque en ningún momento he tenido síntomas de riesgo vital para tener que consultar en el hospital.

–¿De qué manera ha llevado el aislamiento en casa?

–Lo he llevado bien, lo único que me preocupaba era el posible contagio a mis familiares, por eso me aislé completamente en una habitación con mucha luz y ventilación y usaba un baño de forma exclusiva. Cuando salía de la habitación era con mascarilla y guardando la distancia de seguridad. También se ha llevado un tratamiento especial de desinfección en cubiertos, vajilla y ropa.

–¿Qué sensaciones ha tenido durante el aislamiento?

–Mucho miedo e incertidumbre, no solo por mi situación, sino por el aumento de contagios y fallecimientos en todo el país. El apoyo familiar ha sido muy importante a pesar del distanciamiento y las condiciones tan especiales a las que nos han sometido esta pandemia.

–Durante ese tiempo, ¿qué es lo que más ha echado de menos?

–He estado en aislamiento estricto durante cuatro semanas en las que no ha echado nada de menos. Lo único que quería era ponerme bien sin contagiar a nadie

–¿Qué sintió en el momento en el que le comunican que ya lo ha superado?

–Fue una alegría y un gran alivio ser COVID negativo después de un mes.

–¿Qué fue lo primero que hizo tras conocer la buena noticia?

–Avisé a todos mis familiares y amigos.

–Tras dar negativo, ¿cuándo finalizó el aislamiento preventivo?

–Salud Laboral me indicó que podía volver a hacer vida normal, ya que era inmune y no tenía capacidad de contagiar. A pesar de esto, he seguido dos semanas más aislada y tomando las medidas de seguridad pertinentes.

–¿Ha vuelto a salir a la calle o regresado al trabajo?

–Todavía sigo de baja laboral, me incorporaré en unos días. A la calle solo he salido en momentos puntuales durante poco tiempo y siempre tomando las medidas preventivas.

–Usted ha sido el único caso, que se tenga constancia hasta ahora, de COVID en Quintana. ¿Qué le diría a los vecinos?

–Pido que seamos responsables, que este virus es desconocido, afecta de diferente manera a cada persona. Y sí, es verdad que mucha gente lo superamos con síntomas leves o asintomáticos pero en otras el desenlace puede ser fatal.

–¿La población cree que será responsable en esta fase de desescalada?

–Pienso que debemos concienciarnos de que ahora que todos podemos salir, el virus puede propagarse con más facilidad que durante el confinamiento. Por eso debemos estar alerta y no relajarnos, porque protegiéndose uno mismo protegemos a los demás.