Juancho Benítez / CEDIDA

Gente cercana

«Si bajamos el ánimo, estamos perdidos. Voy a ganarle la batalla al virus»

Es el primer afectado de silicosis de Quintana que se ha contagiado de Covid- 19, pero esto no le ha mermado su serenidad, ni mucho menos sus fuerzas para luchar contra el virus. Hoy nos deja un testimonio lleno de optimismo y coraje

María Fortuna
MARÍA FORTUNA

Son nuestros vecinos más vulnerables. Desde que saltó el primer caso de Covid-19 en la localidad todas las miradas se centraron en ellos. Más de 400 afectados de silicosis tienen en vilo a Quintana por miedo al contagio, debido a que sus pulmones, órganos a los que más ataca el coronavirus, cuentan con esta patología por la inhalación de polvo silíceo durante años de trabajo en las canteras de granito.

Por esta razón, se les ha intentado proteger de manera especial, pero el virus, ha quedado de sobra demostrado, no se achanta ante nada ni nadie.

Hace un par de días conocíamos que uno de los últimos casos positivos de la localidad es Juancho Benítez, afectado de silicosis en grado 3, el mayor que hay. Él de manera amable y cercana ha compartido con nosotros su testimonio. «Mi hijo dio positivo por contacto estrecho con un contagio, yo me hice la prueba y cuando di negativo para prevenir me fui solo a aislarme al campo», explica.

Estando allí, continúa, a los dos o tres días, comenzó a tener unas décimas de fiebre. «Mi hija llamó al médico y vinieron a hacerme un reconocimiento. Como era paciente de riesgo me mandaron una segunda PCR en la que di positivo en Covid-19».

Una noticia que preocupa y mucho pero que el propio Juancho ha encarado con coraje y positividad. «Si bajamos el ánimo, estamos perdidos. Solo espero no empeorar, que los síntomas sigan leves como hasta ahora y pase pronto. Voy a ganarle la batalla al virus».

Y es que afirma que hasta el momento solo ha tenido fiebre los dos primeros días y ahora mismo tos. «Me hicieron una placa de tórax y una espirometría para llevarme un seguimiento más específico y no había mucha diferencia con la anterior de 2017, por lo tanto no son malas noticias».

Juancho nos deja un testimonio lleno de optimismo pero no exento de reivindicación. «Es una pena que haya tenido que llegar el coronavirus a Quintana para que la región y el país se acuerde de nosotros. Espero que al menos esto sirva de precedente y a partir de ahora a los enfermos de silicosis se nos tenga más en cuenta».

Jubilado por esta enfermedad desde los 45 años, ahora con 53 pasa los días en su huerto y su siembra, una rutina a la que espera volver pronto. «Estar en el campo me da la vida. Cuando me aislé allí tras el positivo de mi hijo llevaba bien la soledad porque me entretenía en las tareas de labranza».

El sitio de su recreo que tuvo que abandonar tras conocer que era positivo. «Me he venido a casa de mi tía que también tiene Covid- 19 para no estar en la mia y poder contagiar a mi mujer y a mi hija. Mi hijo sí permanece allí asilado pero afortunadamente ya no tiene síntomas».

Él es el primer afectado de silicosis de Quintana que se ha contagiado de Covid- 19, pero esto no le ha mermado su serenidad, ni mucho menos sus fuerzas para luchar contra el virus.

Todos los demás continúan a la espera de las pruebas PCR que se les realizarán a partir de este lunes, según ha indicado el alcalde, Raimundo Dávila, y que serán esenciales para determinar el grado de incidencia que el Covid-19 está teniendo sobre los vecinos más vulnerables en esta localidad.