Gabriel Martín Hernández en Cambridge, donde reside actualmente / CEDIDA

«El bajo presupuesto y la poca continuidad que tienen las carreras de investigación en España hace que personas muy cualificadas tengan que irse al extranjero»

Él lo ha vivido en primera persona. Hablamos de Gabriel Martín Hernández. Este investigador quintanense, de proyección internacional, con un expediente intachable y una carrera prometedora tuvo que dejar nuestra región y nuestro país para desempeñar su labor de estas fronteras. Después de mucho esfuerzo, hoy forma parte de la Universidad de Cambridge, una de las más prestigiosas del mundo donde se han formado figuras tan relevantes como Isaac Newton o Stephen Hawking.

María Fortuna
MARÍA FORTUNA

Gabriel Martín Hernández, quintanense de nacimiento, confiesa sentirse muy arraigado a su tierra. Con un expediente intachable y unas capacidades extraordinarias, comenzó su carrera en la Universidad de Extremadura y tras haber trabajado en investigación varios años en el país vecino, desde junio desempeña su labor en la Universidad de Cambridge, una de las más prestigiosas del mundo. Allí es el responsable de un proyecto de evaluación de infraestructuras. El objetivo, según nos cuenta es, a través del uso de imágenes por satélite, desarrollar una tecnología capaz de evaluar el estado de infraestructuras como puentes o edificios. Hoy Quintana ha hablado con él para conocer más sobre su trabajo y sus intenciones de cara al futuro.

¿Está arraigado a Extremadura y en concreto a Quintana?

Sí que me siento arraigado a mi tierra, siempre hablo muy bien de ella y de mis raíces cuando estoy fuera. Cuando vivía en Portugal la gente allí conocía nuestra tierra por estar muy próxima, pero cuando empecé a trabajar para la Universidad de Cambridge tuve que mostrar para mi jefe y mis compañeros en el google maps de donde vengo porque nadie sabía dónde era.

¿En su juventud tenía claro que quería dedicarse a la informática? ¿Fue difícil para usted?

Desde pequeño siempre he tenido un talento especial con los ordenadores y sabía que quería dedicarme a la informática. Aprendí a programar por mi propia cuenta cuando sólo tenía 12 años. Lo hice con un libro que saqué de la biblioteca de Quintana, donde solía ir a menudo a estudiar. En aquella época no disponía de internet en casa y la única fuente de información eran los libros, no existía Wikipedia ni Google. Hoy en día es todo mucho más fácil, tienes todo el conocimiento del mundo en la palma de tu mano. Yo tuve la suerte de que mis padres siempre se esforzaron mucho para que yo pudiese estudiar una carrera y tuviese todo lo que me hacía falta para mis estudios, si hoy estoy en la Universidad de Cambridge también es gracias a ellos.

¿Desde cuándo trabaja para la Universidad de Cambridge? ¿Cómo surgió la oportunidad?

Estoy trabajando desde junio en el Departamento de Ingeniería de la Universidad de Cambridge como Investigador Senior Asociado. Fue algo totalmente inesperado, me invitaron a presentarme como candidato para un proyecto que estaba muy relacionado con mi área de investigación. Estaban buscando un experto en mi área y cuando recibí la propuesta no lo dudé porque es una de las mejores Universidades del mundo, allí fue donde se formaron Newton, Alan Turing (el padre de la informática) o Stephen Hawking. Es la segunda universidad del mundo con más premios Nobel, sólo por detrás de Harvard.

¿Cuál es ahora mismo el trabajo que desempeña allí?

Actualmente estoy asociado al 'Laing O'Rourke Centre for Construction Engineering and Technology', el objetivo del centro es la innovación en nuevos métodos de construcción, evaluación y monitorización de infraestructuras. Por mi parte soy el responsable del proyecto de evaluación de infraestructuras utilizando imágenes por satélite. El objetivo del proyecto es desarrollar una tecnología capaz de evaluar el estado de infraestructuras (como puentes, edificios, etc) usando imágenes por satélite y así poder avisar a las autoridades en caso de que se detecte alguna anomalía.

Sus intereses y gran parte de su investigación se centra en el procesamiento de imágenes hiperespectrales, ¿cómo nos podría definir esto en términos divulgativos para poder entenderlo?

De una forma más coloquial podríamos decir que la luz interactúa con los diferentes materiales y elementos químicos de una forma diferente y única, como si fuese una firma única para cada material. Esto es lo que hace que veamos diferentes colores, aunque el color es sólo una pequeña parte de esa firma. Las imágenes hiperespectrales miden esta firma de una forma muy precisa y completa para cada punto de la imágen y esto nos permite evaluar los compuestos y los materiales que estamos observando. Por ejemplo, se pueden utilizar estas imágenes para evaluar los cultivos en la agricultura para maximizar la producción, prevenir plagas, etc. También pueden usarse para la exploración de recursos minerales o detectar gases contaminantes en la atmósfera, entre otras muchas aplicaciones. La principal ventaja es que se pueden evaluar grandes áreas de forma remota y automática mediante el procesamiento con técnicas de inteligencia artificial.

Cambridge es una de las universidades con más prestigio a nivel mundial y todo un referente en la investigación. ¿Cómo se siente al formar parte de ella?

Estoy muy feliz de pertenecer a una de las mejores Universidades del mundo, la cantidad de instalaciones, recursos y facilidades que ponen a disposición de los investigadores no tiene comparación con ningún otro sitio en el que haya trabajado. Estar en una de las universidades más prestigiosas del mundo tiene sus ventajas, aunque también la responsabilidad de tener una producción científica de mejor calidad es mayor.

En una entrevista concedida al diario hoy en el año 2015 tras ganar el premio 'Mejor Tesis de Doctorado Ibérico en Sistemas y Tecnologías de Información', confesaba que aunque le gustaría trabajar en y para España la cuestión estaba complicada. ¿Por eso decidió probar suerte con una entidad inglesa?

Sí y todavía no es fácil ser investigador en España. La mayoría de puestos están asociados a proyectos de investigación, es decir son contratos temporales y después de muchos años de especialización el salario que se ofrece dista mucho de lo que se ofrece en países como Francia, Alemania o Reino Unido, así que es normal que estos profesionales con alta especialización que son muy demandados decidan emigrar en busca de un futuro mejor.

¿Reside en España o su trabajo le ha obligado a trasladarse a Inglaterra?

Me he tenido que mudar a Cambridge y con la actual situación del COVID está siendo complicado. Pero he sido muy bienvenido aquí, la Universidad me ha ayudado a encontrar un apartamento y las personas han sido muy amables conmigo.

El bajo presupuesto invertido en investigación en nuestro país y en nuestra región ¿está provocando una fuga de cerebros, como en su caso? Como investigador, ¿cómo de necesaria considera la inversión en investigación y más en concreto en el ámbito informático?

Sí, el bajo presupuesto y la poca continuidad que tienen las carreras de investigación en España hace que muchas personas muy cualificadas tengan que irse al extranjero a buscar mejores oportunidades. Yo lo he vivido en persona, después de terminar dos Másteres y un Doctorado con premio extraordinario de la Universidad de Extremadura me tuve que ir a Portugal, que teniendo una capacidad económica mucho más humilde que la de España tienen programas de investigación públicos mucho mejor financiados que los Españoles. En el ámbito de la informática creo que estamos viviendo una época de grandes revoluciones como la de la Inteligencia Artificial, la automatización y digitalización de procesos. Ahora tenemos una oportunidad estupenda para la inversión en estas áreas que están comenzando a desarrollarse. Siempre se habla de cambiar el modelo productivo de nuestro país, así que aprovechar estas revoluciones que van a cambiar la forma en la que vivimos puede ser una oportunidad perfecta para hacerlo. Espero que nuestros gobernantes entiendan el gasto en investigación como una inversión que es muy productiva para el desarrollo de nuestro país.

¿Considera que el 'teletrabajo' impuesto por la Covid ha hecho que la gente tome conciencia de la importancia del mundo informático y también la necesidad de la investigación?

La gente ha tenido que tomar conciencia por las malas, pero creo que es muy positivo. Es bueno que la gente y los gobernantes entiendan que la investigación no es una cosa que se hace de un día para otro cuando te hace falta, sino que es una inversión a largo plazo de cuyos frutos se aprovecha toda la sociedad. Con respecto a la digitalización, creo que es muy positivo para la sociedad en general lo que está pasando. La digitalización es algo que está llegando con o sin COVID, la pandemia sólo la está acelerando, así que es mejor que estemos preparados para los cambios que van a llegar.

Para terminar, hablando sobre la proyección de futuro, volver a trabajar en la Universidad de Extremadura ¿es una de sus ilusiones? Si no, ¿en qué universidad española o extranjera le gustaría continuar en caso de que dejase Cambridge?

Si vuelvo a trabajar para una universidad en España, sí que me gustaría que fuese la Universidad de Extremadura, allí es donde está mi familia y mis amigos, es mi tierra y la tierra siempre te llama. Es difícil dejar todo atrás, irte sólo con una maleta a un país nuevo donde no conoces a nadie. Además en Extremadura tenemos una calidad de vida excepcional. Aunque el futuro te puede sorprender, nunca sabes donde vas a terminar. Lo que sí sé, es que seguiré representando con orgullo a mi tierra y mi país donde quiera que vaya.