ENTREVISTA

«Dije que estaría 8 años y lo cumplo. Es el momento adecuado para mi marcha«

José Ángel Benítez en el despacho de la alcaldía /M. FORTUNA
José Ángel Benítez en el despacho de la alcaldía / M. FORTUNA

Ha estado al frente de la alcaldía durante dos legislaturas, a punto de cumplir los 40 confiesa que quiere afrontar nuevos retos laborales y salir de la zona de confort, por ello deja el cargo y se propone empezar una vida alejado de la política

María Fortuna
MARÍA FORTUNA

Es el rostro más conocido de la localidad, por lo que no necesita presentación. Ha estado al frente de la alcaldía durante dos legislaturas, a punto de cumplir los 40 confiesa que quiere afrontar nuevos retos laborales y salir de la zona de confort, por ello deja el cargo y se propone empezar una vida alejado de la política. José Ángel Benítez se sincera con Hoy Quintana y cuenta las razones de su marcha, además de hacer un recorrido por estos ocho años como alcalde.

¿Alguna vez pensó en ser alcalde?

Lo cierto es que no, ni de niño ni en mi juventud. Sí que es verdad que durante la carrera en Cáceres comencé mi actividad política en Juventudes Socialistas, pero nunca hubiera pensado que sería el alcalde de mi pueblo. En realidad esto por lo general no suele atraer hasta que alguien te da un golpecito en la espalda y te dice, 'tú vales para esto'.

¿Cómo sucedió entonces?

Con el anterior alcalde, Juan Manzano, era el teniente por lo que durante sus últimos cuatro años de mandato adquirí responsabilidades que me fueron preparando para lo que después sería estar al frente de la alcaldía. Aunque en esos momentos pudiera realizar tareas, la última palabra y las decisiones más comprometidas las tomaba él. Así que hasta que no me senté en este sillón no supe realmente lo que significaba ser alcalde. La gran diferencia fue en materia económica, aunque puede ser la más complicada, siempre me gustó la contabilidad y la gestión financiera por lo que cuando tuve que coger las riendas no tuve problema.

¿Qué significó entonces para usted?

En primer lugar sentirte responsable de un pueblo, dejar en cierto modo tu anonimato para saber que vas a estar expuesto tanto a críticas como alabanzas y sobre todo ser consciente que desde ese momento los problemas o cuestiones de cada uno de los vecinos iba a formar parte de tu vida.

¿Qué balance haría de estas dos legislaturas?

Lo divido siempre en dos etapas; la primera fue dura porque el Gobierno regional no nos lo puso nada fácil pero lo cierto es que los concejales y yo creamos un muro para que este hecho afectara lo menos posible a nuestros vecinos. Cada día era una noticia negativa, tanto en tema de empleo, sanidad, políticas sociales etc. Para ello, logramos mantener programas de empleo gracias a fondos propios y de esa manera evitar despidos, todo gracias a un colchón financiero que tenían las arcas del Ayuntamiento y que pudimos emplear en eso.

¿Cómo influyó la crisis en la localidad?

Hizo estragos, porque las canteras, que son la fuente principal de ingresos para la mayoría de vecinos, bajaron considerablemente su productividad. Muchos trabajadores de ganar 1600 euros en la cantera, fueron despedidos y comenzaron a solicitar trabajo en el Ayuntamiento diariamente porque no tenían cómo sacar adelante a sus familias, entonces fue cuando decidimos crear planes de empleo, para que al menos pudieran trabajar seis meses o un año e ir subsistiendo.

¿Y la segunda etapa como la recuerda?

Los dos primeros años de la segunda etapa fue de estructuración de nuevo de la Junta pero debido a los planes de empleo que se habían creado en la localidad se llevaron a cabo muchas obras necesarias. Ahí entran arreglos de calles, iluminación y por supuesto el proyecto del colegio y del pabellón polideportivo que lo incluimos en nuestro programa electoral.

¿Cuál es el momento más duro que recuerda?

Cuando cerraron las urgencias en Quintana. Fue realmente difícil, pero lo cierto es que nuestro pueblo fue un punto de referencia para los demás por la reivindicación que protagonizamos a través de la plataforma que se constituyó. Yo me posicioné desde el principio con mis vecinos y luché como uno más para intentar evitarlo, algo que no nos benefició al equipo de Gobierno como era evidente en el Ejecutivo regional.

¿El tema del nuevo colegio cómo fue?

Fue muy complicado encauzar el tema de la construcción del nuevo centro porque tuvimos que modificar un informe técnico que había realizado el Gobierno de Monago. Trabajamos mucho hasta que conseguimos demostrar que la reforma que ellos pretendían no cumplía con nuestras necesidades. Después de mucho luchar, y gracias al apoyo de la actual consejera de Educación, hoy ya es una realidad y es uno de los proyectos de los que más orgulloso me siento de haber logrado sacar adelante.

¿Cómo definiría actualmente la situación de Quintana?

Ha avanzado mucho en materia de servicios públicos, ayuda a domicilio, desarrollo rural, en creación de empleo y en material cultural. Ahora mismo con el cine teatro Rodríguez Ibarra, que conseguimos terminar con fondos propios, somos un referente en la comarca por las obras y las películas que se ofrecen. Además la feria de Quintana de ser una más en La Serena, ahora es una de las más visitadas por los pueblos vecinos. Y otro tema en el que se ha progresado mucho también ha sido la relación con las canteras y sus empresarios. Tras la difícil crisis que atravesaron las empresas locales hemos logrado crear un punto de encuentro y estamos con la redacción de un documento sobre producción, que no ha sido sencillo, en el que se vean representados los intereses de todos y puedan remar hacia posturas comunes.

¿Por qué se va?

Siempre dije que la política es circunstancial, en su día anuncié que estaría 8 años, uno es preso de sus palabras y aunque muchos parecen no recordarlo, yo lo tenía claro. Tengo la sensación de irme en el momento oportuno, cuando yo he decidido y no porque nadie me haya echado. Tengo 40 años y ganas de comenzar una nueva vida y afrontar próximos retos. Como anécdota curiosa no actualizo el currículum desde 2008, y desde el 12 de junio que me vaya, volveré a ser un demandante de empleo más. Mucha gente me lo pregunta, y aunque ahora mismo no tengo intención de volver a la política, siempre voy a estar al servicio de mi partido para cuando me necesite en la medida que sea.

¿Es el momento justo?

Sí, estoy totalmente seguro. Si hubiera alargado cuatro años más para mí la situación cambiaría porque terminaría con otra edad y quizás menos margen para emprender nuevos retos. Además considero que he dejado el terreno allanado para ganar las próximas elecciones y voy a estar siempre ahí para cuando mi partido me necesite. Igual que le he brindado todo mi apoyo al nuevo candidato, Raimundo Dávila, que además de ser la persona idónea para sustituirme, es un gran amigo y le ayudaré en todo lo que esté en mi mano, igual que en este tiempo ha hecho él conmigo.

¿Ha dejado cosas por hacer?

Por supuesto, en política siempre te dejas cosas que no has terminado o que te hubiera gustado haber hecho, pero esto es así, las personas nos vamos pero el trabajo sigue y es cierto que me hubiera hecho ilusión inaugurar el colegio o el pabellón o haber adelantado más en el tema de las canteras, pero es un legado que dejo y que ahora continúa en manos de otros para que sigan avanzando por nuestro pueblo.

¿De qué manera valora la nueva candidatura?

Considero que es una continuidad de lo que hemos tenido hasta ahora, están caras nuevas que complementan perfectamente y los que ya estaban continuarán con la línea que hemos seguido hasta ahora. Además Rai tiene mucho don de gente y estoy seguro que les va a ir muy bien en los resultados y harán muy buena gestión.

¿Echará de menos el cargo?

Eso no te lo puedo decir, porque no lo sé, pero es cierto que estoy muy ilusionado con poder apostar por nuevos horizontes y empezar de cero. Por supuesto, echaré de menos a las personas que me han acompañado y en este punto quiero agradecer el apoyo de todos los concejales con los que he tenido la suerte de trabajar, a los votantes del partido, a los trabajadores del Ayuntamiento de entre los que me llevo muy buenos amigos. Y por supuesto a mi familia, que ha sufrido las consecuencias de mi puesto y siempre ha estado a mi lado, sé que mi hermana y mi madre descansarán, aunque a mi padre le hubiera gustado que siguiera. A todos ellos que me han dado consejos y han caminado a mi lado, les doy las gracias.

¿Cómo fue el momento de decir adiós?

Como ya he dicho llevaba tiempo pensándolo pero cuando lo comuniqué en la asamblea del PSOE local me conmovió mucho ver la reacción de mis compañeros. Algunos lo sabían, y los que no, se emocionaron. Pude sentir el cariño de los míos, pero lo que realmente me ha sorprendido gratamente ha sido la reacción de muchos vecinos que me paran por la calle para darme las gracias, o para decirme que porqué me voy, incluso personas que no son votantes. También he recibido muchos mensajes al móvil y palabras de cariño. Esto ha sido muy gratificante para mí porque me demuestra que me recordarán como un buen alcalde.